Cuándo yo oigo a la historia de Ramón Sampedro y miro a la película Mar Adentro, definitivamente me hace pensar. Paralizado y sin un deseo para vivir, el dolor de Ramón es algo que yo nunca podría comprender completamente. El describe su vida como solitario y sin significado, y ya él no desea vivirlo. El necesitaría la ayuda de otros, sin embargo, para morirse.

Esto ofrece una pregunta muy interesante y delicada: ¿es correcto para alguien terminar su vida si no quiere vivir ya? Obviamente cada persona tiene el control de la vida suya y puede hacer sus decisiones, pero las preguntas como esto más son más complicados. ¿Aunque la vida de alguien está destruida en un mayor parte, es el suicidio asistido moralmente aceptable o es todavía inmoral? Ramón cree que él tiene el derecho de morirse, mientras algunos grupos, como la Iglesia Católica, discute que suicidio y el asesinato están siempre inmorales.

Personalmente, como un católico, yo concuerdo con el segundo punto. El sufrimiento de Ramón es gran, pero es una cruz para él aguantar. Su sufrimiento no será para siempre, y creo que El Señor le dará descanso y paz eternos después de su muerte. Además, toda vida es preciosa, y nadie tiene el derecho de terminar a la vida. Toda vida tiene que ser protegida.

Ramón Sampedro en cama


El trailer de la pelicula Mar Adentro